¿Porque usar cubrebocas?

¿Realmente necesitamos el cubre bocas en Culiacan?, iba en el camión y escuché a un señor hablando sobre esto..

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Recientemente escuche en el camión en Culiacán Sinaloa, a una persona que casi al publico exclamaba: ¡¿De qué sirve esta m…?! y con gestos muy Sinaloenses apartaba el cubre bocas, lo más interesante fue descubrir que los que estaban ahí en general tenían el mismo sentimiento, en realidad la gente piensa que la protección de estas medidas en realidad «no sirven».

Se sabe que la principal forma de contagio de COVID-19 es a través de las gotitas respiratorias que inhalamos cuando personas infectadas tosen, en un camión Toledo, o en un camión común de Culiacán donde viajan en promedio cientos de pasajeros al día estornudan, hablan o incluso exhalan a gritos, no es raro al tener en cuenta los ruidos ambientales, incluso si se contesta un celular. Es fácil suponer que podríamos librar la enfermedad si utilizamos una barrera física que evite el contacto con estas partículas. Sin embargo, este tipo de «superprotección» no la ofrecen los cubre-bocas comunes. De ahí la importancia de combinar varias medidas de protección básicas

La Organización Mundial de la Salud, basándose en la información disponible al momento del brote por SARS-CoV-2, puntualizó el uso de mascarillas en tres escenarios: personas con tos, fiebre o dificultad para respirar; personas cuidando a enfermos con sintomatología respiratoria, y personal de salud a cargo de pacientes con síntomas que sugieren que puede ser COVID-19.

Entonces ¿dónde está la razón?, debemos ¿usarlos en todo momento?, pues la razón más básica es que si uno anda en un manglar de Topolobampo sin sandalias es posible que te muerda una jaiba ¿no? y ¡hasta con las sandalias puestas!, o si andas en un camión en Culiacán se te pegue el COVID

En Degrapack, existe el cubrebocas KN95 que la encuentras hasta en Liverpool a precios demasiado exagerados, pero con una ventaja: el precio es justo

¡No es exagerar pagar mejor por tener salud!, de hecho, te recomiendo no escatimar, como decía mi abuelo paterno: ¡Ni en comida, ni en educación, ni en salud seas codo nunca hijo!

ahí les cuento!